El poder invisible de los olores: ¿qué dice la ciencia sobre la aromaterapia en los hospitales?
Un olor puede despertar un recuerdo, transmitir calma o resultar profundamente molesto. Pero ¿puede tener también un papel en el cuidado de las personas hospitalizadas? Repasamos lo que sabemos sobre aromaterapia, ansiedad, descanso y seguridad clínica.

Lo que no vemos también condiciona cómo nos sentimos
Un hospital está lleno de estímulos. Algunos son inevitables: alarmas, luz artificial, conversaciones y olor a productos de limpieza. Para una persona ingresada, todo ello puede intensificar una sensación de vulnerabilidad que no siempre queda reflejada en la historia clínica.
Es lo que en NeumaCare llamamos el sufrimiento invisible del paciente: ese malestar emocional y ambiental que acompaña a la enfermedad y que también merece atención.
En este contexto, la pregunta es pertinente: ¿se pueden utilizar estímulos olfativos de forma controlada para mejorar la experiencia hospitalaria?
¿Qué es exactamente la aromaterapia?
La aromaterapia es una práctica complementaria que utiliza aceites esenciales de origen vegetal, habitualmente por inhalación o aplicados diluidos sobre la piel. En este artículo nos centramos en la aromaterapia inhalada, la más relevante cuando hablamos de entornos asistenciales. National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH).
El olfato está conectado con redes cerebrales implicadas en la memoria y la emoción. Eso ayuda a explicar por qué un aroma familiar puede evocar sensaciones intensas. Pero esta conexión biológica, por sí sola, no demuestra ningún beneficio terapéutico. Para valorarlo, hay que fijarse en los ensayos clínicos.
¿Qué dice la ciencia? Tres ámbitos prometedores
1. Ansiedad y estrés: resultados esperanzadores, pero heterogéneos
Una revisión sistemática publicada en Complementary Therapies in Clinical Practice (2023) incluyó 76 estudios clínicos, con 6.539 participantes, sobre aromaterapia inhalada para el estrés y la ansiedad en entornos clínicos. Aproximadamente el 70 % de los estudios comunicó algún resultado favorable tras la intervención.
Es un dato interesante, pero no significa que «la aromaterapia funcione en el 70 % de los pacientes»: es el porcentaje de estudios con resultados positivos, y los protocolos, los aceites y las medidas utilizadas eran muy diferentes.
Dato clave: 76 estudios y 6.539 participantes; resultados prometedores, pero sin un protocolo validado de forma universal. Fuente: Complementary Therapies in Clinical Practice.
2. Calidad del sueño: posible beneficio en pacientes críticos
Una revisión sistemática de 2023 sobre pacientes de cuidados intensivos reunió 26 estudios y 2.176 participantes. Los investigadores concluyeron que la aromaterapia podría reducir la ansiedad y mejorar el sueño.
Ahora bien, calificaron la certeza de la evidencia como baja para la ansiedad y muy baja para el sueño. La mayoría de los estudios presentaban riesgo de sesgo, y los resultados no siempre coincidían.
Dato clave: 26 estudios y 2.176 pacientes en UCI; certeza de la evidencia baja para la ansiedad y muy baja para el sueño. Fuente: Intensive and Critical Care Nursing.
Así pues, la conclusión responsable es que existe una hipótesis clínica interesante, no una eficacia demostrada para todos los pacientes.
3. Náuseas postoperatorias: resultados todavía inciertos
La aromaterapia también se ha estudiado después de la cirugía. Una revisión Cochrane de 2018 analizó 16 estudios con 1.036 participantes.
En conjunto, no se demostró con claridad que redujera la intensidad de las náuseas respecto al placebo. Algunos estudios sugerían una menor necesidad de medicación antiemética de rescate, pero la certeza de este resultado era baja.
Por tanto, no sería riguroso presentar la aromaterapia como un tratamiento demostrado de las náuseas postoperatorias, ni como alternativa a los fármacos indicados.
Lo que sabemos
- Una parte importante de los estudios sobre aromaterapia inhalada en entornos clínicos comunica algún resultado favorable sobre el estrés y la ansiedad.
- En pacientes de cuidados intensivos, la aromaterapia podría reducir la ansiedad y mejorar el sueño.
- Que una sustancia sea de origen vegetal no significa que sea inocua.
Lo que aún no sabemos
- Qué protocolo funciona: los aceites, las dosis y las medidas de los estudios son muy distintos.
- Si el beneficio sobre el sueño es consistente: la certeza de la evidencia es muy baja.
- Si reduce la intensidad de las náuseas postoperatorias respecto al placebo.
- Si puede sustituir a los tratamientos médicos indicados: no hay evidencia suficiente.
¿Qué olores se han estudiado más?
La lavanda, la rosa y algunos aromas cítricos están entre los más investigados en estudios sobre estrés y ansiedad. Sin embargo, no existe un aroma universalmente relajante: las preferencias, los recuerdos personales, la intensidad del estímulo y la situación clínica condicionan la experiencia.
Un olor agradable para una persona puede ser desagradable para otra. En un hospital, personalizar también significa saber cuándo no utilizar ningún aroma.
Aromaterapia en el hospital: la seguridad, primero
Que una sustancia sea de origen vegetal no significa que sea inocua. Las fragancias pueden resultar molestas o desencadenar síntomas en personas sensibles; hay que extremar la prudencia en caso de asma, alergias, sensibilidad olfativa, náuseas o determinadas afecciones respiratorias.
Antes de introducir una intervención olfativa en un centro sanitario, hay que tener en cuenta, como mínimo:
- Consentimiento y preferencias: ofrecer la experiencia, nunca imponerla.
- Valoración clínica: identificar contraindicaciones y sensibilidades individuales.
- Control ambiental: limitar la difusión al espacio previsto y evitar exponer a otros pacientes o profesionales sin que lo sepan.
- Intensidad y duración: utilizar protocolos prudentes y supervisados, sin dar por hecho que «más aroma» es mejor.
- Higiene y operativa: comprobar que es compatible con los protocolos de ventilación, control de infecciones y seguridad del centro.
El NCCIH recuerda que las aplicaciones de la aromaterapia todavía necesitan más investigación rigurosa. En el entorno hospitalario, cualquier propuesta debe validarse antes de implantarse de forma generalizada.
Del perfume ambiental a una experiencia sensorial consciente
El futuro de las intervenciones olfativas no debería consistir en perfumar habitaciones de forma indiscriminada, sino en explorar experiencias sensoriales contextuales, personalizadas y controlables.
Ahí cobra sentido una visión más amplia: combinar sonido, luz y olor para responder al momento asistencial, a las preferencias del paciente y a las necesidades del equipo clínico. Sobre el sonido, puedes leer qué dice la investigación sobre los beneficios de la música en pacientes hospitalizados.
En NeumaCare trabajamos para convertir el entorno hospitalario en una variable activa del cuidado, mediante tecnología sensorial y sistemas de inteligencia ambiental. El objetivo es contribuir al bienestar de los pacientes con intervenciones no farmacológicas que sean medibles, seguras y validadas en contextos reales.
La cuestión no es si un olor puede curar una enfermedad, sino si un entorno mejor diseñado puede ayudar a las personas a vivir mejor el proceso de cuidado.
Preguntas frecuentes sobre aromaterapia hospitalaria
¿La aromaterapia reduce la ansiedad de los pacientes?
Algunos estudios muestran reducciones de la ansiedad percibida, pero los resultados son variables y la certeza científica no es uniforme. Es una intervención complementaria, no un tratamiento sustitutivo.
¿La aromaterapia puede ayudar a dormir mejor en el hospital?
Hay resultados preliminares favorables, incluidos estudios en unidades de cuidados intensivos, pero todavía no se puede afirmar que funcione de forma consistente en todos los pacientes.
¿Cuál es el mejor aroma para relajarse?
No hay ninguno universal. La lavanda es uno de los más estudiados, pero la respuesta depende de las preferencias, el contexto clínico y la tolerancia de cada persona.
¿Es seguro utilizar difusores de aromas en un hospital?
No deben introducirse sin una evaluación clínica, técnica y de control ambiental. La difusión compartida puede exponer involuntariamente a otras personas y no equivale a una intervención individual controlada.
¿Puede la aromaterapia sustituir a los medicamentos para la ansiedad o el insomnio?
No. Actualmente no hay evidencia suficiente para recomendarla como sustituto general de los tratamientos médicos indicados.
Bibliografía científica
- Hedigan F, Sheridan H, Sasse A. (2023). Benefit of inhalation aromatherapy as a complementary treatment for stress and anxiety in a clinical setting – A systematic review. Complementary Therapies in Clinical Practice, 52, 101750. https://doi.org/10.1016/j.ctcp.2023.101750.
- Tan JXJ, Cai JS, Ignacio J. (2023). Effectiveness of aromatherapy on anxiety and sleep quality among adult patients admitted into intensive care units: A systematic review. Intensive and Critical Care Nursing, 76, 103396. https://doi.org/10.1016/j.iccn.2023.103396.
- Hines S, Steels E, Chang A, Gibbons K. (2018). Aromatherapy for treatment of postoperative nausea and vomiting. Cochrane Database of Systematic Reviews, CD007598. https://doi.org/10.1002/14651858.CD007598.pub3.
- National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH). Aromatherapy. https://www.nccih.nih.gov/health/aromatherapy.












