¿Puede curar la música? La ciencia de la musicoterapia en los hospitales
La música puede hacer mucho más que acompañarnos. La investigación sugiere que algunas intervenciones musicales pueden ayudar a reducir la ansiedad, aliviar el dolor y favorecer el descanso de las personas hospitalizadas. Pero ¿qué dice exactamente la evidencia científica?

Cuando el hospital también genera malestar
Una persona hospitalizada no solo convive con una enfermedad. También puede sufrir ruidos, interrupciones del descanso, incertidumbre y la sensación de perder el control. Son elementos que contribuyen a lo que en NeumaCare llamamos el sufrimiento invisible del paciente.
La pregunta es inevitable: ¿y si el entorno hospitalario, además de acoger los cuidados, también pudiera ayudar a cuidar?
Entre las intervenciones no farmacológicas estudiadas, la música destaca por su accesibilidad y por el creciente interés científico en sus posibles beneficios.
Musicoterapia y música terapéutica: no son lo mismo
La musicoterapia es una intervención profesional basada en el uso terapéutico de la música, dentro de un proceso dirigido por profesionales cualificados. Puede incluir escucha, interpretación, improvisación u otras experiencias musicales.
En cambio, una intervención musical puede consistir simplemente en escuchar música seleccionada antes de una operación o durante un periodo de descanso, sin que intervenga necesariamente un musicoterapeuta.
La distinción importa: que un estudio analice música grabada no significa que haya estudiado musicoterapia profesional. Puedes profundizar en el concepto en la World Federation of Music Therapy.
¿Qué dice la ciencia? Tres beneficios prometedores
1. Menos ansiedad antes de una operación
Una revisión Cochrane sobre música y ansiedad preoperatoria incluyó 26 ensayos clínicos y 2.051 participantes. En comparación con la atención estándar, los pacientes que escuchaban música presentaron una reducción media adicional de 5,72 puntos en la escala de ansiedad STAI-S.
El resultado es alentador, pero hay que ponerlo en contexto: varios estudios tenían riesgo de sesgo, y una menor puntuación de ansiedad no implica que la música sustituya la sedación u otros tratamientos cuando son necesarios.
Dato clave: 26 ensayos, 2.051 participantes y una reducción media adicional de 5,72 puntos en la STAI-S. Fuente: Cochrane.
2. Un posible complemento para aliviar el dolor
Las intervenciones musicales también se han evaluado durante procedimientos y en el periodo perioperatorio. Una revisión sistemática publicada en 2024 en JMIR mHealth and uHealth identificó 21 ensayos clínicos sobre intervenciones musicales asistidas por tecnología: 9 comunicaron reducciones de la ansiedad y 7 informaron de resultados favorables sobre el dolor.
Estos resultados no significan que todas las intervenciones sean eficaces, ni que la música pueda sustituir a los analgésicos. Sugieren que puede formar parte de un abordaje complementario centrado en la experiencia del paciente.
3. Un descanso hospitalario potencialmente mejor
Dormir en un hospital puede ser difícil. Una revisión sistemática y metaanálisis en Sleep Health (2023) reunió 10 estudios y 726 pacientes hospitalizados. Las intervenciones musicales mejoraron la calidad subjetiva del sueño respecto a la atención habitual.
En muchos de los estudios, los pacientes escuchaban música suave durante unos 30 minutos por la noche. Aun así, solo un estudio utilizó polisomnografía, por lo que la evidencia sobre cambios objetivos en el sueño sigue siendo limitada.
Dato clave: 10 estudios y 726 pacientes; mejora del sueño percibido, pero todavía poca evidencia con medidas objetivas. Fuente: Sleep Health.
¿Por qué la música puede hacernos sentir mejor?
La música moviliza procesos vinculados a la emoción, la atención, la memoria y la recompensa. Puede aportar una sensación de familiaridad, desviar la atención de estímulos desagradables y favorecer momentos de calma.
Pero no existe una melodía universalmente relajante. Lo que ayuda a una persona puede incomodar a otra. Por eso, la preferencia individual, el volumen, el momento y el contexto asistencial son esenciales.
La cuestión no es simplemente poner música: es elegir una experiencia sonora adecuada para cada persona y cada situación.
De poner música a diseñar entornos que cuidan
La tecnología abre nuevas formas de llevar la música a los hospitales. En la revisión de JMIR de 2024, 13 de los 21 estudios permitían a los participantes elegir la música, un dato que refuerza el interés por incorporar las preferencias personales al diseño de estas intervenciones.
El siguiente paso podría ser integrar las experiencias sonoras en una estrategia ambiental más amplia: adaptarlas al descanso nocturno, a la ansiedad antes de un procedimiento o a otras necesidades de bienestar. Habrá que validar clínicamente si esta personalización automatizada aporta beneficios adicionales frente a los enfoques convencionales.
¿Qué no podemos afirmar todavía?
En conjunto, la evidencia es prometedora, pero heterogénea. Los estudios utilizan poblaciones, duraciones, tipos de música e instrumentos de evaluación diferentes, y a menudo los resultados se basan en percepciones subjetivas.
Reducir la ansiedad no es lo mismo que demostrar estancias hospitalarias más cortas, menos medicación o una recuperación clínica más rápida. Estas hipótesis requieren investigación específica.
Además, cualquier intervención sonora debe respetar la voluntad del paciente, evitar volúmenes molestos y no interferir en la comunicación ni en los cuidados.
Hacia una nueva forma de entender el cuidado
Si el sonido influye en cómo nos sentimos, el ambiente hospitalario difícilmente puede considerarse un simple telón de fondo.
En NeumaCare trabajamos para convertir el entorno en una variable activa del cuidado, combinando luz, sonido y estímulos olfativos en experiencias sensoriales adaptadas a cada contexto asistencial. Nuestra visión es avanzar hacia entornos cada vez más inteligentes y proactivos, siempre con la validación clínica y la experiencia del paciente en el centro.
Porque cuidar no es solo tratar la enfermedad. También es tener presente cómo se siente la persona mientras la vive.
Preguntas frecuentes
¿La musicoterapia puede reducir la ansiedad en el hospital?
Las revisiones científicas sugieren que las intervenciones musicales pueden disminuir la ansiedad en algunos contextos, especialmente antes de procedimientos quirúrgicos. Los efectos pueden variar según la persona y el protocolo.
¿Escuchar música ayuda a dormir en el hospital?
Un metaanálisis de 10 estudios identificó mejoras en la calidad percibida del sueño. Hacen falta más medidas objetivas y estudios de calidad.
¿Qué música es más adecuada para relajarse?
No hay una única respuesta. Importan las preferencias personales, el volumen, el momento y la situación clínica.
¿Puede la música sustituir a los fármacos?
No de forma general. Puede ser una intervención complementaria, pero no sustituye a los tratamientos clínicamente indicados.
Referencias científicas
- Bradt J, Dileo C, Shim M. Music interventions for preoperative anxiety. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2013. DOI: 10.1002/14651858.CD006908.pub2. Resumen de Cochrane en castellano.
- Jespersen KV, Hansen MH, Vuust P. The effect of music on sleep in hospitalized patients: A systematic review and meta-analysis. Sleep Health. 2023;9(4):441–448. DOI: 10.1016/j.sleh.2023.03.004. PubMed.
- Park S, Lee S, Howard S, Yi J. Technology-Based Music Interventions to Reduce Anxiety and Pain Among Patients Undergoing Surgery or Procedures: Systematic Review of the Literature. JMIR mHealth and uHealth. 2024;12:e48802. DOI: 10.2196/48802. Texto completo.












